Puerto Saavedra - 01/10/2006

El último recuerdo de Pto. Saavedra se remontaba a diez años atrás, ya casi no quedaban recuerdos, tener memoria a corto plazo (uno poco más de 4 segundos) no es nada de entretenido. El viaje de ayer fue a mejor excusa para salir del bodrio que a veces es Temuco y su gente, una buena excusa también para que el exogrupo emprendiera viaje rumbo hacia la costa, en busca de alguna corvina, merluza o crustáceo… y claro, también para hacer un trabajo de algún ramo inservible.La experiencia fue en pocas palabras, positiva. La brisa marina nos dejó medios enfermitos, pero me gustaría pasar más seguido en ese estado, de no pensar en responsabilidades, sólo mirar el horizonte, deleitarnos con el romper de las olas y tomarse las cosas con un poco más de relajo.
Un momento distinto dentro de toda la homogeneidad de nuestras vidas y lo rutinaria que se vuelve… Difícilmente olvidaremos los guarenes que mis amigos se c
omieron en el restaurant sin nombre (nunca supe como se llamaba), de lo rico y fresco de sus productos, de su garzón, un galán de tomo y lomo con un pequeño “rasguño” en su cara, del borracho que me conocía de alguna otra vida, tal vez… Del “dedo pacá, dedo pa allá, dedo pa no se donde”… de la sesión de fotos en la playa; y del comercial para Nike que filmamos con Carampangue Carrillo, de las mil novecientas vueltas que nos dimos buscando radios comunitarias… De los
A Todo… todo… todo eso… que ocurrió en UN SOLO DÍA.


